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 MiFID II: Un primer balance tras los primeros meses de trabajo

Aunque en nuestro país la trasposición todavía no es completa, el 3 de enero de 2018 comenzó la aplicación de muchas de las disposiciones regulatorias que engloba MIFID II.

Gracias al trabajo realizado en los meses y años anteriores, la industria ha conseguido superar sin impactos negativos para su negocio este primer periodo.

MiFID II, un nuevo y amplio marco normativo

Como consecuencia de la evolución de los mercados financieros en los últimos años, surgió la necesidad de revisar la normativa relativa a instrumentos financierosMIFID I –  que concluyó en una nueva versión, la comúnmente llamada MIFID II. Esta última centra sus esfuerzos además de en la protección al inversor, en la transparencia en los mercados financieros incrementando tanto los requerimientos de información al supervisor como al público en general.

Cuando hablamos de MIFID II, es necesario aclarar que nos referimos a un conjunto muy amplio de normativas. Se incluyen desde regulaciones de primer nivel emitidas por el Parlamento y Consejo Europeo (una Directiva que necesita transposición a nivel nacional para su implementación y un Reglamento que tiene aplicación directa), a un gran número de reglamentos delegados adicionales que desarrollan los anteriores emitidos por la Comisión Europea y la ESMA, dejando a un lado a los reguladores nacionales.

MiFID II en España, implantación parcial

En el caso español, a fecha de hoy las autoridades nacionales aún no han realizado la transposición completa de la directiva, por lo que no todas sus disposiciones son de obligado cumplimiento. El Real Decreto-Ley 17/2017 publicado el 30 de diciembre de 2017, transpone temas relacionados con la negociación algorítmica, centros de negociación, la nueva figura definida en la norma, los sistemas organizados de contratación (OTF por sus siglas en inglés), y el régimen sancionador.

Esto implica que quedan formalmente pendientes de trasposición e inclusión en la Ley de Mercado de Valores temas de protección al inversor, como los nuevos requerimientos en la evaluación de la idoneidad y conveniencia del inversor y las obligaciones de mejor ejecución.

No obstante, la CNMV publicó con fecha 2 de enero de 2018 un comunicado en el que indicaba que, en su opinión “las entidades, infraestructuras y demás participantes del mercado se ajustarán con carácter general su organización y actividades al conjunto de reglas y obligaciones emanadas del conjunto normativo MiFID II-MiFIR a partir del 3 de enero de 2018”.

Con todo ello, el 3 de enero de 2018 comenzó la aplicación oficial (y oficiosa) de muchas de las disposiciones regulatorias definidas en el conjunto de normas que engloban MIFID II aunque, es importante destacar que algunas de ellas tienen una efectividad posterior. Nos referimos, por ejemplo, a los Execution Quality Report o el Top Five execution venues or firms que deberán elaborarse en los próximos meses. En la misma situación tenemos la figura de los Internalizadores Sistemáticos que podrán ser calificados como tales de forma involuntaria a partir de septiembre, con las implicaciones que esto supone.

En España quedan pendientes de transposición e inclusión temas de protección al inversor, como los nuevos requerimientos en la evaluación de la idoneidad y conveniencia del inversor y las obligaciones de mejor ejecución

Un primer periodo de adaptación superado con éxito

Por otra parte, pasando ya a la industria, la situación en términos generales es satisfactoria. Se han realizado un amplio número de trabajos durante los meses (años) previos a la implementación que han redundado no solo en el cumplimiento de la norma sino en mejoras operativas importantes a todos los niveles.

En cualquier caso, esta implementación no está exenta de retos, en particular, los mayores afrontados han estado relacionados con las obligaciones de Transaction Reporting, Post Trade Transparency, Reference Data o el entendimiento de operativas concretas; todos ellos han supuesto un gran esfuerzo para la industria en estos primeros meses.

Desde Nfq, como soporte de entidades de primer nivel en la implementación de esta normativa, deberíamos destacar los aspectos positivos que se han podido percibir en este periodo de rodaje.

La industria ha conseguido superar notablemente este primer periodo sin impactos negativos en su negocio

Es decir, teniendo en cuenta la complejidad de implementación de la norma, la industria ha conseguido superar notablemente este primer periodo sin impactos negativos en su negocio, lográndose compaginar adecuadamente con los nuevos requerimientos normativos. Además, algunas entidades incluso han hecho un fuerte impulso transformador que una vez que consigan asentar dentro de los requerimientos MiFID, les va a permitir afrontar los retos de negocio desde una posición estratégica más fuerte con respecto a su competencia.

En definitiva, como en tantas otras ocasiones, lo que en principio era una obligación normativa se ha transformado en una mejora de los procedimientos, políticas y sistemas de información y control que, en última instancia, redunda en una mayor transparencia de los mercados con el consiguiente beneficio para los consumidores a todos los niveles.